El misterioso Sr. Konanykhin

Apertura, Argentina, January 25, 2012


En Rusia, tuvo un imperio de USD 300 millones que, dice, la mafia de su país le arrebató. Juicio mediante, consiguió asilo en los EE.UU. y, ahora, apuesta a la Argentina. 

Entrevista a Alex Konanykhin, CEO de KMGi


Tenía 25 años cuando, en su Rusia natal, levantó un imperio bancario y de real estate de USD 300 millones. Para protegerse, contrató una fuerza de seguridad de 250 personas- ex oficiales y generales de la KGB, en su mayoría- pero, una noche, en Hungría, su propia custodia lo secuestró. En 1992, escapó a los Estados Unidos y perdió todas sus empresas. La Fiscalía Militar de su país (el ex departamento de Investigaciones de la KGB) lo acusó de malversar USD 8,1 millones del Russian Exchange Bank (REB), entidad que él mismo había fundado. Según cuenta en su libro, “La Resistencia”, el FBI le notificó a su abogado que la rama estadounidense de la mafia rusa había acordado un contrato para ir por él. “Lo que no sabía, aún, era que el FBI nos había vendido (N.d.R.: a él y a su mujer) a los rusos”, remata en sus memorias. 

Alex Konanykhin habla rápido y en español. Pero con marcado acento eslavo. Tiene 45 años y, en el pasado, dice, quedó esa historia, que se completa con un arresto por parte del Servicio de Inmigraciones de los Estados Unidos (su visa no era válida), un posterior proceso por fraude migratorio, 13 meses en la cárcel de Virginia y, finalmente, una batalla judicial en la que revirtió su situación, hasta lograr el anhelado asilo político. 

Actualmente, Konanykhin vive en la Argentina. Es CEO de KMG International (KMGi), compañía de producción interactiva que fundó en 1997 y factura USD 10 millones al año. En 2011, la empresa lanzó su software que monitorea el trabajo de equipos virtuales distribuidos en el planeta y controla las tareas tercerizadas para evitar la sobrefacturación. “Mi socia, Silvina Moschini, y yo nos habíamos tomado un tiempo libre para viajar. Pero necesitábamos una herramienta que nos permitiera coordinar el trabajo de nuestros empleados con la misma eficiencia que si fuéramos todos los días a la oficina”, cuenta. Así, nació la aplicación Transparent Billing, con la que espera embolsar unos USD 1700 millones al año. 


¿Por qué eligió la Argentina para presentar el software? 

Porque, más adelante, planeo radicar aquí una operación más completa. Quería traer empleos estadounidenses y británicos al país. Vi la oportunidad de tercerizar en la Argentina trabajos que pueden realizarse a distancia. Con esta herramienta, es muy fácil controlar la labor de los recursos humanos alrededor del mundo, como si estuvieran del otro lado del pasillo. Ese shifting de trabajos, desde ciudades como Londres, Nueva York y Washington, contribuirá al proceso de modernización de la economía local. 


¿Qué inversión demandó Transparent Billing y cuanto se espera facturar con la aplicación? 

Costó USD 400.000. La continuamos mejorando y entramos en la fase comercial. En cuanto a licenciarlo, podemos igualar los ingresos de SalesForce (N.d.R.: desarrollador del software CRM de cloud computing referente del mercado IT), que factura USD 1700 millones por año. 


¿Por qué cree que es un buen momento para iniciar un negocio?

Para los emprendedores, las crisis también traen oportunidades. Son épocas de cambios estructurales; es más fácil introducir soluciones nuevas y efectivas. 


¿Cómo evalúa el desarrollo de la crisis?

Definitivamente, es más larga y profunda. Muchos países experimentaron depresiones devastadoras pero, a nivel mundial, es la primera vez que somos testigos de semejante crisis estructural. Paso mucho tiempo en Europa y observo sus efectos. Por ejemplo, en Barcelona, desde los carteles de “se vende” o “se alquila” en las oficinas, hasta las manifestaciones causadas por una alta tasa de desempleo y recortes en la seguridad social. La solvencia de varias empresas está en duda. 


¿Piensa que tendrá un alto impacto la crisis en América Latina?

Es el escenario más probable, a menos que los negocios del continente utilicen este tiempo de desarraigo en los Estados Unidos y Europa para sacar ventaja, ofreciendo soluciones más económicas. 


¿Qué tipo de negocios podrían tener mejor futuro en el contexto local? 

En este siglo, la prosperidad nacional depende, en gran medida, de si el país se moderniza o mira hacia atrás. Una de las razones por las que estamos en el negocio de outsourcing es porque creemos que traer a la Argentina IT, diseño y otros trabajos relacionados con los sistemas incrementará los salarios en el país y contribuirá a modernizar su economía. 


¿Cómo ve la economía local?

La Argentina no es muy amigable con las compañías extranjeras. La burocracia es impresionante y las restricciones a la exportación del capital son muy desalentadoras. En los tiempos de negocios globales, cuando las corporaciones eligen donde establecer su producción, centros financieros y headquarters, la Argentina no figura, siquiera, cerca del tope de la lista. Ahora, la Presidenta tiene una oportunidad para cambiar esa situación. Pero queda por ver si será prioridad en su agenda. 


Pasado y futuro

Estudió Física en el Instituto de Física y Tecnología de Moscú (MIPT), pero fue expulsado por iniciar una empresa privada de construcción, lo que iba contra la lógica comunista. No le importó: continuó emprendiendo y se convirtió en uno de los mayores millonarios de Rusia. Lo logró gracias a las reformas económicas de la Perestroika de Mijaíl Gorbachov. Para 1992, con Boris Yeltsin en el poder (del que Konanykhin era cercano), ya estaba en la mira de la ex KGB. 


¿Qué desafíos enfrentó luego de haber tejido un imperio de USD 300 millones?

Me convertí en el target de criminales de distintos tipos. Cuando la KGB me secuestró, me las arreglé para escapar ileso. Pero capturaron a todos mis hombres de negocios. Luego, tomaron el control de Rusia y, por unos años, me persiguieron por el mundo. Tuve muchas más suerte que los cientos de banqueros y empresarios rusos asesinados durante los sangrientos `90. Por suerte, quedó en el pasado. 


¿Cómo era su relación con Yeltsin?

Cuando lo conocí, él todavía no era presidente sino un paria a quien habían expulsado de la cúpula del Gobierno por haber desafiado al Secretario General del Partido. Teníamos edades distintas y veníamos de contextos sociales muy diferentes. Pero nuestros intereses coincidían: luchar contra el sistema comunista. Financié su llegada al poder sin ninguna expectativa. Él mismo se sorprendió cuando tomó el poder. Esas conversiones de paria a zar no son típicas en la Historia rusa. 


¿Cuál será su próximo paso?

En 2012, nuestro plan es tener cientos de programadores, que trabajarán para compañías estadounidenses. La Argentina tiene muchos profesionales calificados, locales y expatriados, a quienes podemos ofrecer puestos a distancia en los Estados Unidos y el Reino Unido. El próximo proyecto es desarrollar oficinas locales, con programadores, diseñadores y servicios de IT, y traer nuevos trabajos usando Transparent Billing. 


**Camila Fronzo