¿Qué son los Códigos QR?

iProfesional, Argentina, October 26, 2011


Por: Silvina Moschini, CEO & Founder Intuic | The Social Media Agency.

Diarios, canales de TV, automotrices, hoteles, sedes gubernamentales, inmobiliarias, telefónicas, fabricantes de celulares, prepagas y empresas de consumo masivo ya utilizan este sistema para brindar información al cliente. ¿Cómo se generan y leen y para qué se usan?

En los últimos meses apareció en las campañas de publicidad de las principales marcas un elemento tecnológico novedoso para los argentinos, aunque en otros países ya es muy conocido y aplicado.

Se trata de los códigos QR, esos cuadrados con líneas y símbolos negros y blancos, como si fueran un código de barras alterado.

Diarios, canales de TV, automotrices, hoteles, sedes gubernamentales, inmobiliarias, telefónicas, fabricantes de celulares, prepagas y empresas de consumo masivo ya realizaron en el país campañas QR en distintos medios gráficos y digitales, la gran mayoría durante este último año para promocionar eventos deportivos, reserva anticipada de productos o nuevos lanzamientos.

¿Qué son estos códigos QR? ¿Cómo se generan? ¿Qué requisitos se deben cumplir para generarlos y usarlos? ¿Qué se puede hacer con ellos? En esta nota de iProfesional.com encontrará las respuestas. En un próximo informe, podrá saber de las aplicaciones posibles en las empresas y cómo estás pueden aprovecharlos.

Antes de seguir con la lectura de esta nota, haga la siguiente prueba: si tiene un "smartphone" o teléfono con acceso a Internet, descargue un programa para leer un código QR. Por ejemplo, en la plataforma Android, el QR Droid.

Una vez descargado e instalado el programa en su teléfono, ábralo y enfoque con la cámara del celular la siguiente imagen:


Una vez que la imagen sea captada, el programa le mostrará un enlace ("link") a una página web. Si hace clic en ese enlace, se le abrirá en el navegador ("browser") el anuncio de la próxima conferencia de iProfesional.com sobre lavado de dinero y evasión tributaria.

Definición
Un QR es un tipo de código de barras que permite almacenar mayor cantidad de información que uno tradicional. “Así como un DVD tiene más capacidad que un CD, un QR tiene más capacidad que un código de barras tradicional”, explicó Guillermo Borel, de la empresa desarrolladora Bitflow Consulting.

Otro ejemplo: "Un código de barra común, denominado “UPC”, puede almacenar hasta 22 datos. Los QR “bidimensionales” pueden alojar hasta 3075 datos, precisó Juan Hussey, CEO de la empresa Scanbuy Argentina.

“Técnicamente, un QR es un código de dos dimensiones, y está compuesto por un patrón de pequeños módulos oscuros dentro de un cuadrado de fondo claro. La sigla QR se debe a Quick Response, por lo que serían códigos de respuesta rápida”, detalló Borel.

Estos sistemas “se plantean como un puente tecnológico entre el mundo físico y el digital”, de acuerdo a Silvina Moschini, CEO y fundadora de la agencia de medios sociales Intuic.

Generación
¿Cómo se arma?“Al igual que un código de barras, es una imagen. Para que pueda ser interpretada por un lector de códigos, debe seguir un estándar. Existen distintos en el mercado, pero dichos lectores por lo general ya vienen preparados para poder interpretar a todos o a los más populares”, dijo Borel.

Para generar estas imágenes de los códigos QR, existen varias páginas web que permiten a cualquier persona, de manera fácil e intuitiva, cargar la información que se quiere almacenar: por ejemplo: un “link” a una página, un texto, un mensaje corto (SMS), llamada telefónica, etc. Automáticamente estos sitios crean una imagen del QR puntual que contiene en su interior la información que el usuario ingresó.

Se pueden armar de forma gratuita “debido a que la generación del código no fue patentada por su creador, la firma Denso Waved”, recordó Moschini, quien señaló que existen dos “grandes familias” en esta simbología tecnológica:

Los de generación gratuita: “tienen el beneficio de la gratuidad. Pero nadie puede garantizar su funcionamiento ni que puedan a ser leídos por los distintos lectores, ni que se los proteja de ser hackeados”. 
Los administrados: “poseen características únicas de protección y trazabilidad que están vedados a los códigos QR abiertos o gratuitos”.
Moschini indicó que compañías como Social QR Code tienen un servicio de generación orientados al marketing en medios sociales. Por ejemplo, genera códigos QR para incrementar los “Me gusta” en Facebook, los seguidores en Twitter, o para compartir contenido a través de las redes sociales.

Otra empresa es Jumpscan, que permite crear un QR personalizado que puede ser incluido en tarjetas personales con información de contacto.

Google desarrolló su propia extensión para su navegador Chrome “QR CodeTagExtension”, que convierte automáticamente una URL en un código QR. El navegador Firefox también incluyó en su navegador un “plugin” para generar los, llamado “Mobile Barcoder”.

Muchas de las aplicaciones que se utilizan para leerlos, como QR Droid (para el sistema operativo Android) y QR Reader (para el entorno iOS de Apple) permiten también que los usuarios generen sus propios códigos, dijo la CEO de Intuic.

Condiciones
La generación de estos sistemas debe cumplir con ciertas condiciones. “El tamaño del código debe ser como mínimo de 2cm x 2cm”, aunque puede crecer proporcionalmente a medida que las personas se encuentren más lejos del punto para realizar la lectura”, afirmó Borel.

Para una correcta lectura, debe verse completo en la pantalla del celular y dejar un margen (área vacía o zona tranquila) a su alrededor. “Este margen blanco que bordea un código debe ser de por lo menos 0,5cm de espesor”, detalló el consultor de Bitflow.

El contexto determina el tamaño del código: “No es lo mismo pensar uno para ubicarlo en una publicidad en una autopista, donde uno posiblemente lo vea desde 20 o 30 metros, que uno para una publicidad en una revista, donde se ve desde una distancia de 15 cm.”, advirtió Borel.

En cuanto a la lectura, es importante que las imágenes tengan buen contraste y el lugar donde se publicitará buena iluminación, por eso será mucho más sencillo leerlo impreso en un papel que desde el monitor de la PC, señaló el consultor.

Otro detalle a tener en cuenta es que la imagen generada debe ser de buena resolución. Por ejemplo, si esta estuviera estirada o en una impresión de mala calidad, es probable que no pueda leerse bien.

“Aprovechando que el estándar soporta un determinado nivel de errores en la lectura, se puede dar un poco de diseño y estilo a los códigos. Por ejemplo, variar levemente los colores, redondear las puntas, torcer un poco la imagen, aunque finalmente todos estos factores podrán influir en la correcta lectura”, dijo Borel.

Lectura
Para utilizarlos es indispensable contar con un “smartphone”. Esto es así ya que se necesita de las capacidades de estos teléfonos para procesar y decodificar una imagen del QR.

El segundo requisito es tener instalado en el teléfono una aplicación de lectura de QR. Este programa utiliza la cámara del celular para tomar una foto del código y luego procesarla para mostrar el contenido al usuario.

Algunos teléfonos inteligentes ya traen incorporada esta aplicación. Si no fuera el caso, se puede descargar gratuitamente de cualquiera de las tiendas de aplicaciones de las principales marcas.

Otro requisito para la mayoría de los usos del QR es que el “smartphone” tenga conexión a Internet.

Usos
Estos códigos permiten realizar automáticamente acciones en el teléfono inteligente que, de otra manera, sería más lento y complicado. Por ejemplo, según Borel:

Pueden abrir un determinado sitio web.
Cargar un contacto en la libreta de direcciones.
Agregar un sitio web a favoritos.
Enviar un SMS o e-mail.
Hacer a la persona fan de Facebook.
Enviar un “tweet”.
Realizar una llamada telefónica.
Comprar un producto “online”.
Ver un video de Youtube
Moschini agregó los siguientes usos:

Tarjetas de visita para intercambiar información de contacto.
Como agregados en material publicitario para conducir tráfico al sitio web de la empresa.
Para ampliar la información de un producto, dar instrucciones, detalles, o características. Puede usarse desde un producto comercial hasta esculturas y cuadros de arte.
Para promocionar productos y servicios. Se pueden ofrecer descargas gratuitas de música, videos, e-books, juegos, o información exclusiva, entre otros.
Leo Piccioli, gerente general de Staples Argentina, una empresa que se destaca por su uso intensivo de los QR, explicó que este sistema “tiene múltiples propósitos desde comerciales a puramente institucionales”.

Por ejemplo, escaneando un QR “se puede dirigir a un sitio con el propósito de venta, de promocionar algún producto en particular, brindar información, chequear el estado de un vuelo, etc. Los alcances son infinitos”.

Moschini resaltó que una de sus principales ventajas es su flexibilidad. Pueden imprimirse o pegarse sobre casi cualquier soporte: envases, folletos, ropa, vidrieras, carteles publicitarios, incluso en espacios reducidos.

Además, se puede medir la respuesta de los usuarios al uso de los QR, ya que algunos sitios ofrecen analíticas y estadísticas.

Argentina
En la Argentina existen aun pocas cifras concretas de presencia de códigos QR. Sin embargo, se puede corroborar, según Borel, que este último año hubo “un crecimiento exponencial”. Para el consultor de Bitflow, en el país y en el resto del mundo, existe un auge de estos códigos. “Un informe global señala que en Estados Unidos, 14 millones de personas escanearon un QR durante junio” pasado.

En la Argentina, “es algo incipiente pero de gran crecimiento el último año, y está totalmente ligado al repunte de las ventas de ‘smartphones’ en el país”, apuntó.

A esto se le suma el hecho de que al no ser un elemento aún no masificado, “las empresas quieran diferenciarse y subirse a la ola de la innovación, con lo que el simple hecho de tener el QR en sus avisos marca un sello de distinción apelando a la curiosidad de los consumidores, mas allá de que el código efectivamente se lea o no”.

Para Hussey, “el auge se basa en que es un tecnología disruptiva, en el sentido de que revoluciona paradigmas en distintos segmentos. En publicidad vuelve dinámico lo estático y relaciona directamente el producto con el consumidor en un dialogo bidireccional ‘online’ vía celular”.

Respecto a trazabilidad, indicó que los usos “son infinitos, desde medicamentos hasta procesos de digitalización de pólizas de seguros”. En el aspecto de la transaccionalidad están siendo utilizados por empresas como Google Wallet y PayPal.

“Desde la Argentina tenemos el orgullo de ser los primeros generadores del mundo de una plataforma de pagos y validación transaccional que opera 100% en base a un código bidimensional propietario de Scanbuy denominado EzCODE”, destacó Hussey, quien informó que su empresa está cerrando un convenio con una entidad financiera para su operación física.

“Su mayor aumento ha sido en los últimos dos meses. Hasta una empresa lo ha utilizado en publicidades con el código aislado generando intriga en el consumidor sin relacionarlo en el cartel con ninguna imagen”, recordó Roxana Gareri, gerenta de comercio electrónico de TIJE Travel.

Para Moschini, el uso “explotó durante los últimos meses, bastante más tarde que en otros lugares como Japón, Europa y los Estados Unidos, donde ya son populares desde hace al menos dos o tres años”.

Hoy se los puede ver en avisos publicitarios ubicados en la vía pública e, incluso, “hay un proyecto de ley en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires que propone sumarlos a puntos de atracción turística”, remarcó la CEO de Intuic, quien recordó que este año el canal de TV Volver fue el primero en sumarlo a su señal, permitiendo a los usuarios obtener información adicional en tiempo real sobre la programación que están emitiendo.

Además, la bodega Viniterra sumó códigos QR en las etiquetas de sus vinos, e instituciones públicas como el PAMI ya lo están utilizando en las credenciales de sus afiliados.

Moschini estimó que es de esperar que en el país se comience a incrementar cada vez más, principalmente por el fenómeno de imitación por parte de quienas seguirán a los primeras compañías que lo implementaron.

“Las razones son sencillas: en primer lugar, una mayor penetración de los ‘smartphones’ y dispositivos móviles con acceso a Internet, que cada vez tienen mayor difusión y son accesibles a una porción más amplia de la población”, describió.

En segundo término, “generar un código QR es gratuito, por lo cual incorporarlo a una acción de marketing o comunicación es relativamente sencillo pero, a la vez, otorga a las empresas un halo de innovación, lo que lo hace particularmente atractivos”, afirmó el experto.

El gerente general de Staples indicó que “se puede observar cada vez más en la vía pública y en las publicaciones de revistas”. Pero advirtió que “en su gran mayoría solo se accede a información de producto y con un uso bastante limitado. Solo nosotros hasta ahora lo hemos hecho con un alcance mucho mayor, pero esperamos que muchas empresas se sumen a esta nueva tendencia de mercado”.

Para Piccioli, “existe un auge de marketing en la utilización de códigos QR en la Argentina”. Al igual que Borel, identificó como “la principal causa” de crecimiento a “la evolución de los teléfonos celulares y la posibilidad de alcance de gran parte de la población”.

“En Staples Argentina vemos una tendencia muy importante a la incorporación de nuevas tecnologías. Creemos que eso nos va a llevar cada día más al uso de teléfonos inteligentes para comprar, acceder a información, entretenimiento, etc.

En http://www.google.com/insights/search/?hl=es#q=qr&geo=AR&cmpt=q se puede ver la evolución de las búsquedas de usuarios de Argentina de “QR” en Google, haciendo un pico impresionante en la época en que lanzamos nuestra aplicación”, afirmó.